domingo, 22 de marzo de 2026

Esto no es un cuento

Para quien sigue la evolución del podcast narrativo en España, el estreno de Esto no es un cuento, en RNE Audio, propone una mirada centrada en historias personales que forman parte de la memoria reciente. La serie nace con la intención de rescatar vidas de mujeres que no suelen aparecer en los relatos oficiales, y hacerlo mediante una narración sonora cercana al documental. El proyecto está escrito y narrado por Paloma López Villafranca, profesora de la Universidad de Málaga, y dirigido por Raquel Martín Alonso y Javier Hernández Bravo, quien además ejerce como editor del espacio.

La primera temporada se articula en cinco episodios dedicados a mujeres andaluzas cuya trayectoria, por distintos motivos, ha quedado en un segundo plano. El primer capítulo, titulado Pepi, el precio de la libertad, abre la serie con el testimonio de Pepi García Lupiáñez, detenida en Málaga a comienzos de los años setenta cuando apenas tenía dieciséis años por participar en manifestaciones que reclamaban libertad y democracia.

Una narración que mezcla memoria y testimonio


El episodio comienza con una escena sencilla: la protagonista vuelve, más de medio siglo después, a la cárcel provincial del barrio malagueño de Cruz del Humilladero, hoy abandonada. Ese regreso funciona como hilo conductor del relato. A partir de esa visita, la narradora reconstruye la historia de Pepi, combinando su voz actual con fragmentos de entrevista y contextualización histórica.

Desde el punto de vista de la locución, la voz de Paloma López Villafranca mantiene un tono sobrio y cercano, propio del documental radiofónico. La dicción es clara y el ritmo pausado, lo que permite que el oyente siga la historia sin dificultad. No hay dramatización excesiva ni recursos interpretativos marcados; el relato se apoya más en el contenido que en la teatralidad. Esa elección refuerza la sensación de estar escuchando un testimonio directo.

En paralelo, la voz de Pepi García introduce el componente emocional del episodio. Su forma de contar los hechos mantiene naturalidad, con pausas y recuerdos que parecen surgir mientras camina por el edificio. En un momento del relato resume el espíritu de aquella época con palabras sencillas:

“Lo único que pensaba y soñaba era que íbamos a ser más libres.”

Ese tipo de fragmentos aportan autenticidad y ayudan a que el oyente se sitúe en la experiencia personal de la protagonista.

Un relato construido como recorrido

La estructura del episodio es clara y lineal. El punto de partida es la entrada en la antigua prisión, que actúa como escenario físico y simbólico. A partir de ahí se alternan tres planos narrativos: el recorrido por el edificio, el recuerdo de los hechos vividos por Pepi y las explicaciones históricas que aportan contexto.

El recorrido por las celdas funciona casi como una guía de memoria. Cada espacio desencadena una historia o una reflexión. Cuando Pepi vuelve a la celda donde estuvo presa, la escena se convierte en uno de los momentos más significativos del episodio. Allí describe cómo convivía con otras mujeres encarceladas por motivos muy distintos.

“Tres mujeres éramos en cada celda… yo dormía aquí sola, en una camita.”

Ese tipo de escenas hacen que la narración avance con naturalidad. No hay secciones explícitas ni cambios bruscos, sino un flujo continuo que acompaña el paseo por el edificio y los recuerdos de la protagonista.

El episodio también introduce voces externas, como la de la historiadora Encarnación Barranquero, que explica el contexto de las mujeres encarceladas durante el franquismo. Este recurso aporta información histórica sin romper la línea narrativa.

El tema: memoria personal y memoria colectiva

El eje temático del episodio es la memoria histórica, pero abordada desde una historia individual. La detención de Pepi se sitúa en los últimos años de la dictadura, cuando todavía se perseguían las manifestaciones políticas.

La protagonista recuerda el momento en que fue arrestada tras una protesta:

“La policía vino detrás mía y me cogió… tres días en comisaría y luego el juez decidió que tenía que ingresar en prisión.”

Más allá del hecho concreto, el relato muestra cómo una adolescente comenzó a implicarse en el movimiento sindical y político de su tiempo. La historia recorre también su vida laboral en la industria textil y su toma de conciencia sobre la explotación laboral.

El episodio no se queda únicamente en el pasado. En la última parte se menciona su activismo posterior en causas internacionales, lo que permite entender esa experiencia juvenil como el origen de una trayectoria más larga de compromiso social.

Producción sonora: discreta y funcional

En cuanto a la producción sonora, el podcast mantiene un estilo documental bastante limpio. No hay una presencia constante de música ni efectos espectaculares. La ambientación sonora se limita a pequeños detalles que ayudan a situar la escena, como el eco del edificio vacío o los pasos durante el recorrido por la prisión.

Ese minimalismo puede interpretarse como una decisión consciente: el protagonismo recae en las voces y en el relato. La edición mantiene un ritmo fluido y evita interrupciones innecesarias.

El resultado es un episodio que se escucha con facilidad, cercano al formato de reportaje radiofónico tradicional.

Un podcast pensado para quienes buscan historias reales

El programa parece dirigido a una audiencia interesada en la historia reciente, la memoria democrática y los relatos biográficos. También puede resultar atractivo para oyentes que siguen el podcast narrativo o el documental sonoro.

El enfoque es accesible: no requiere conocimientos previos y se apoya en historias personales para explicar procesos históricos más amplios.

Además, la propia serie plantea continuar con otras figuras femeninas poco conocidas. Entre los episodios anunciados aparecen nombres como Agustina González López, conocida como la Zapatera de Lorca, Gertrudis “La Manticha”, Sofía Benítez Cubero “La Cuberita” o la bailaora Soraya Ramírez.

Desde la perspectiva del oyente

Escuchado como oyente, el episodio funciona sobre todo por la cercanía de la protagonista. La visita a la cárcel actúa como un viaje al pasado que se va construyendo poco a poco. No hay prisas en la narración, y eso permite que los recuerdos aparezcan con cierta calma.

La historia tiene momentos especialmente reveladores, como cuando Pepi recuerda cómo vivían las visitas familiares en prisión o cómo su propio padre no quiso verla tras salir de la cárcel. Son detalles que muestran el impacto personal de aquellos acontecimientos.

El final del episodio vuelve al presente, cuando la protagonista explica qué significa para ella regresar al lugar donde estuvo presa:

“Hay veces en las que tienes que volver a los sitios donde estuviste para poder cerrar el episodio en tu cerebro.”

Ese cierre refuerza la idea de que el podcast busca algo más que narrar hechos: pretende preservar recuerdos.

Valoración

Como propuesta sonora, Esto no es un cuento destaca por su enfoque claro y por la elección de historias poco conocidas. Su principal fortaleza es la combinación de narración y testimonio directo, que permite escuchar la voz de quienes vivieron los acontecimientos.

Entre sus puntos fuertes están la claridad del relato, el ritmo tranquilo y la cercanía de las entrevistas. Como posible debilidad, algunos oyentes podrían echar en falta una producción sonora más elaborada o una mayor variedad de recursos narrativos.

Aun así, el episodio funciona bien como puerta de entrada a la serie. Para quien disfrute de los podcasts de memoria histórica o de historias personales contadas en primera persona, este espacio puede resultar una escucha recomendable. Y sobre todo deja una sensación clara: detrás de los grandes procesos históricos hay vidas concretas que merecen ser recordadas.

Escúchalo en RTVE

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domingo, 15 de marzo de 2026

Amistad con o sin admiración

La segunda temporada de Amistad, el podcast de Onda Cero Podcast, continúa el proyecto impulsado por Jacobo Bergareche y Mariano Sigman: detenerse a pensar qué significa la amistad en distintos momentos de la vida. En el episodio 11, el diálogo entre Rosa Montero y Valeria Palmeiro, gira en torno a una cuestión concreta: si puede existir amistad sin admiración.

Desde el arranque se percibe el tono del espacio. No hay una presentación larga ni efectista. Ellas mismas se definen con sencillez: “Soy Rosa Montero, soy escritora y periodista”“Soy Valeria Palmeiro, pero se me conoce más como Coco Dávez y soy artista”. Esa naturalidad marca el resto de la conversación.

Locución y estilo: una charla que respira

El papel de Jacobo Bergareche y Mariano Sigman es el de facilitadores. Intervienen para ordenar el tema o lanzar preguntas, pero dejan espacio a que las invitadas desarrollen sus ideas. El ritmo es pausado, sin interrupciones innecesarias, y eso favorece que las respuestas tengan continuidad.

Rosa Montero aporta firmeza y claridad. Su manera de hablar es directa, incluso cuando aborda conflictos. Afirma con convicción: “Yo admiro a todos mis amigos”. No es una frase lanzada al aire; la sostiene con ejemplos y experiencias personales.

Por su parte, Valeria Palmeiro se mueve más desde la vivencia emocional. Cuando recuerda la ruptura con su mejor amigo en Londres, el tono se vuelve más íntimo: “No tenía herramientas para saber decirlo a tiempo”. Esa diferencia de registro entre ambas genera equilibrio. No compiten; dialogan.

El conjunto transmite profesionalidad sin rigidez. No hay grandilocuencia. Se escucha una conversación que podría darse fuera del estudio, pero con la atención puesta en cada palabra.

Estructura: un cierre coherente

Este episodio funciona como cierre de temporada. Ellos mismos lo subrayan al recordar los días compartidos grabando: “Hemos pasado aquí cinco días”. Esa conciencia de final le da un aire de balance.

Aunque no existen secciones formales, la conversación avanza por bloques claros: primero, la admiración como base del vínculo; después, las rupturas y las broncas; más tarde, la identidad y el sentirse visto; y finalmente, la pregunta habitual del programa: “¿Qué lugar ocupa en vuestra vida la amistad?”.

La respuesta es rotunda: “Para mí esencial, el primero”. Con esa afirmación se cierra el círculo.

La duración permite que los temas se desarrollen sin prisas, pero sin desviarse. No hay sensación de relleno.

Temática y profundidad: admirar o querer

El núcleo del episodio es el desacuerdo inicial. Para Rosa Montero, no hay amistad sin admiración. Para Valeria Palmeiro, el cariño puede existir sin ese componente explícito. Sin embargo, a medida que dialogan, la idea se matiza. Admirar no significa idealizar; es, como se dice en la conversación, “mirar con brillo”.

Uno de los momentos más claros aparece cuando Valeria resume el origen de una ruptura: “Es que no me está viendo”. Esa frase condensa una idea central del episodio: la amistad implica reconocimiento mutuo.

También se aborda el conflicto como parte del vínculo. Rosa Montero lo plantea sin dramatismo: “No hay que tener miedo de la bronca entre amigos”. La amistad, según esta conversación, no es ausencia de fricción, sino capacidad de atravesarla.

En el conjunto de la temporada, el programa ha explorado la amistad desde ángulos muy distintos: la transformación urbana con Pablo Purón, el duelo con Eva Serrano, la traición y el perdón con Santiago Gerchunoff, o los vínculos adolescentes con Pepa y Milo

Producción sonora: sobriedad que acompaña

La producción mantiene una línea sobria. Las voces suenan limpias y cercanas. No hay efectos ni música que distraigan. Esa sencillez permite que el oyente se concentre en las ideas y en los matices de la conversación.

Posible audiencia

El perfil del oyente es adulto, interesado en las relaciones humanas y en conversaciones que no buscan respuestas rápidas. También puede atraer a quienes siguen la obra de Rosa Montero o el trabajo divulgativo de Mariano Sigman.

No es un espacio pensado para el consumo acelerado. Es un podcast que pide atención y tiempo.

Desde el punto de vista del oyente

Escuchándolo, uno tiene la sensación de estar en una mesa donde se habla con calma. Hay momentos que interpelan. Por ejemplo, cuando se afirma que la amistad requiere trabajo: “Lo tienes que trabajar”. O cuando se señala que para ser buen amigo primero hay que saber estar solo.

No ofrece conclusiones cerradas. Deja preguntas abiertas que continúan después de terminar el episodio.

Valoración general

Entre sus fortalezas destacan la coherencia del proyecto, la elección de voces distintas y la capacidad de sostener una conversación larga sin perder interés. La palabra es el centro y funciona.

Como posible debilidad, quien busque dinamismo o variedad sonora puede echar en falta más ritmo o cambios de estructura. Aquí todo descansa en la conversación.

En conjunto, Amistad propone algo sencillo y poco frecuente: escuchar cómo otros piensan en voz alta sobre un vínculo que todos damos por hecho. Y, como se sugiere en el propio episodio, hablar de la amistad es también una forma de practicarla.

Escúchalo en Onda Cero

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domingo, 8 de marzo de 2026

Podcast, el podcast: humor sin red y sin solemnidad

Podcast, el podcast es un espacio de RNE audio, al frente del cual encontramos a Miguel Campos, Aaron AguileraLaura del Val y Jorge Yorya, en un formato que combina audio y videopodcast, y que se apoya en el directo y en la música para construir un show que no se parece al podcast tradicional.

El episodio analizado, “Granos y colchones”, parte de un recuerdo común: la adolescencia y sus pequeñas tragedias. Granos, complejos, aparatos dentales, plantillas, bisoñez social. Sin embargo, como es habitual en el programa, el tema central es solo el punto de arranque. A partir de ahí, la conversación se desborda y deriva en sketches, canciones y parodias que saltan de la memoria personal a la sátira social.

Una locución basada en la energía


Desde el inicio, el ritmo es alto. No hay una introducción formal ni una contextualización pausada. El tono es directo, acelerado, con interrupciones constantes. La dicción no busca perfección, sino inmediatez. Eso aporta naturalidad y sensación de directo.

Miguel Campos ejerce de eje conductor, pero sin imponerse. Laura del Val introduce giros inesperados y asume el peso musical cuando aparece una canción. Jorge Yorya se mueve entre el comentario lateral y la exageración del personaje. No hay jerarquía rígida, sino un juego continuo.

Cuando recuerdan la adolescencia, aflora una parte más reconocible para el oyente. Entre bromas, aparece una frase que resume bien esa etapa: “cuando estás en una posición jodida desesperada, aceptas cualquier cosa”. Bajo el humor hay experiencia compartida y eso conecta con cierto tipo de oyentes.

Una estructura que aparenta caos

El episodio no está dividido en secciones claras, pero sí en bloques diferenciados. Comienza con un falso “Podcast de las IAs”, pasa por las gafas amarillas, se detiene en la adolescencia, salta a un club de swingers y termina en una parodia geopolítica.

A primera vista puede parecer disperso, pero responde a un esquema reconocible dentro del programa: conversación que se transforma en sketch, sketch que deriva en canción, canción que desemboca en promoción de directos. No buscan una tesis ni una conclusión temática. El cierre es coherente con el estilo: se acaba cuando el juego ya ha dado de sí.

La duración, cercana a los cincuenta minutos, funciona porque el ritmo apenas baja. Aun así, hay momentos en los que un gag pisa al siguiente y no siempre se deja respirar la idea.

Adolescencia, precariedad y sátira

El título “Granos y colchones” encierra dos planos: el físico y el adulto. Los granos representan la adolescencia; el colchón, la vida en pareja y las decisiones prácticas. En medio, el humor sirve para unir etapas.

El bloque de geopolítica funciona como caricatura del opinador improvisado. Se parodia esa tendencia a hablar con seguridad sobre conflictos internacionales sin tener datos. El propio programa lo deja claro: no pretende enseñar ni explicar, sino desmontar la pose.

Producción y sonido

La producción apuesta por el directo con público, lo que aporta energía y reacción inmediata. Las risas forman parte del ritmo. La música no es un adorno, sino un recurso central. Las canciones irrumpen como clímax cómico, sin buscar virtuosismo técnico.

El sonido es limpio y funcional. No hay ambientaciones complejas ni efectos excesivos. Todo está al servicio del gag y de la interacción entre los tres conductores.

Otros contenidos y línea editorial

En otras entregas han abordado temas como “Gafas amarillas”, “El del rap”, “Arkebi y el disco duro de Bin Laden” o “Yorya se hace famoso”. Los títulos ya dejan ver la intención: exagerar, deformar y jugar con cualquier asunto que permita construir una situación absurda.

No hay especialización temática. La línea editorial es el metahumor y la parodia del propio medio.

¿Para quién es este podcast?

Está dirigido a un público adulto que disfrute del humor rápido, del lenguaje directo y de la referencia cultural contemporánea. No es un espacio para quien busque entrevistas profundas o análisis pausados. Tampoco para quien necesite una estructura muy ordenada.

Funciona mejor para oyentes acostumbrados al stand-up y al humor coral, que acepten la improvisación y la irregularidad como parte del estilo.

Desde el punto de vista del oyente

Escucharlo es como asistir a una conversación que se desmadra y, aun así, mantiene un hilo interno. Hay momentos especialmente efectivos y otros que dependen más de la energía que del contenido.

La sensación general es de espontaneidad. No todo tiene el mismo nivel, pero cuando conectan, el resultado es coherente con la propuesta: reírse del propio formato podcast y de quienes lo hacen.

Valoración final

Entre sus fortalezas destacan la química entre los tres conductores, la integración de música y conversación, y una identidad clara dentro del panorama del humor sonoro. Entre las debilidades, el ritmo excesivo en algunos tramos, el tipo de humor (no apto para cualquiera) y la falta de una estructura más definida para nuevos oyentes.

Recomendaría Podcast, el podcast a quien quiera un espacio de humor que no se tome en serio a sí mismo y que juegue con los códigos del medio. En un entorno saturado de voces solemnes y expertos autoproclamados, aquí la apuesta es otra: desmontar el discurso y convertirlo en material cómico. Y esa decisión, al menos, es coherente de principio a fin.

Escúchalo en RNE audio

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miércoles, 4 de marzo de 2026

Radiozaping: Voces que nos enseñan a vivir despacio

Escuchar radio y podcast es, todavía, una forma de detener el tiempo. Mientras todo parece acelerarse, hay algo profundamente humano en quedarse con una voz que explica, que duda, que siente. Esta semana he ido saltando de un espacio a otro y, sin buscarlo, he encontrado un hilo común: la necesidad de entendernos mejor, de educar con conciencia y de cuidarnos por dentro y por fuera.

Así que comenzamos nuestro repaso en el podcast El Camino del Corazón y su reflexión sobre “La forma más efectiva de gestionar el miedo”. La propuesta es sencilla pero transformadora: el verdadero opuesto del miedo no es la valentía, sino el amor. A lo largo del episodio, la idea va tomando cuerpo hasta convertirse en una invitación clara: dejar de luchar contra el miedo como si fuera un enemigo y empezar a mirarlo desde un lugar más abierto. No es un mensaje grandilocuente, sino íntimo. Y quizá por eso cala.

Seguimos con Casa Perfecta, con Antonia Moreno, que nos propone algo tan cotidiano como revelador: pensar que nuestra casa también influye en nuestra salud. Materiales, ventilación, luz natural, hábitos… El hogar deja de ser un simple espacio físico para convertirse en un entorno que puede ayudarnos o perjudicarnos. Escuchar este programa cambia la manera en que miramos nuestras propias paredes.

Otra conversación que invita a la pausa es la de Ágora, un tiempo para pensar, con su reflexión sobre “La paradoja del tiempo: ¿solo existe el presente?”. ¿Existe solo el presente o convivimos con pasado y futuro en un mismo bloque de realidad? Lejos de ser una disquisición abstracta, el debate filosófico termina tocando algo muy personal: cómo vivimos el paso de los años y cómo interpretamos nuestra experiencia.

Y si hablamos de lo concreto, Código de barras pone el foco en cuestiones que afectan directamente a la vida diaria: pobreza energética, comida precocinada y derechos del consumidor. Son temas que, escuchados en profundidad, nos recuerdan que detrás de cada titular hay realidades complejas y personas intentando sostener su día a día.

Así llegamos a PsicoGuías por Helena Echeverría, que aborda los síntomas físicos de la ansiedad con una claridad que tranquiliza. Entender por qué el corazón se acelera o por qué la respiración cambia desactiva esa interpretación automática de amenaza. El conocimiento, en este caso, se convierte en alivio.

En esa misma línea de divulgación accesible, BBVA Aprendemos Juntos conversa con Miguel Pita sobre el amor desde la genética y la neurociencia. La pregunta provocadora —si el amor es un estado de “imbecilidad transitoria”— abre la puerta a una explicación rigurosa que no le resta magia al sentimiento. Al contrario, nos ayuda a comprender mejor nuestras emociones.

La emoción también atraviesa el espacio dedicado a la progeria en Memoria de delfín de RTVE. Escuchar a las madres de menores afectados y a los especialistas convierte una enfermedad rara en una historia cercana. La radio aquí no solo informa: crea empatía, amplifica voces que necesitan ser escuchadas.

Hablamos también de educación porque el espacio Podcast Educativo se centra en la metacognición, es decir, en enseñar a los alumnos a pensar sobre cómo aprenden. Puede parecer técnico, pero es profundamente humano: conocerse como aprendiz es dar un paso hacia la autonomía y la responsabilidad.

En paralelo, Con C de Cuentacuentos recupera el clásico “El traje nuevo del emperador”. La historia de Andersen resuena con fuerza en una sociedad donde la apariencia pesa tanto. Escuchar el cuento en voz alta es casi un recordatorio ético: alguien tiene que atreverse a decir lo que ve.

Y si profundizamos en las relaciones humanas, La teoría de la mente explora la psicología de la simpatía desde la ciencia. Más allá de fórmulas superficiales para “caer bien”, el espacio analiza cómo funciona nuestro cerebro social. Entender esos mecanismos nos hace más conscientes de cómo construimos vínculos.

Pero la reflexión no se queda ahí. En La Canastilla de Mamá se aborda la decisión de elegir colegio, una cuestión que inquieta a tantas familias. Más allá de instalaciones o idiomas, el episodio insiste en algo esencial: el mejor colegio es aquel donde el niño puede sentirse feliz y acompañado.

En Adolescencia Positiva se habla de adolescentes agresivos y de cómo actuar ante esa realidad dolorosa. No hay recetas mágicas, pero sí propuestas claras: límites firmes, comunicación abierta y comprensión de los procesos emocionales que atraviesan los jóvenes.

En esa misma preocupación por el bienestar emocional, Va por Nosotras trata la prevención del suicidio en edad escolar. El tono es claro y comprometido: es necesario hablar, formar e implicar a familias y profesionales. La radio se convierte aquí en herramienta de concienciación.

La ficción también tiene su espacio con SIN MIEDO y el episodio “No estoy sola”. A través de la historia de Marisol, se retrata la experiencia de la ansiedad social desde dentro. La narrativa permite sentir lo que a veces cuesta explicar con datos, y eso amplía nuestra comprensión.

Y cerramos con Debates en Para Todos la 2 y su coloquio sobre “Educar las emociones”. La conversación recuerda que todas las personas sienten, pero no siempre saben gestionar lo que sienten. Integrar la educación emocional en la escuela no es un complemento: es una necesidad.

Así, entre ciencia, filosofía, educación, salud y relatos humanos, estas quince escuchas componen un mapa coherente. La radio y el podcasting, cuando se hacen con intención, no solo transmiten información. Construye pensamiento, despierta empatía y nos recuerda que, incluso en tiempos acelerados, todavía podemos escuchar con calma.

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domingo, 1 de marzo de 2026

Jaquelandia, el ajedrez como punto de encuentro

En Jaquelandia, el ajedrez no es solo un juego, es un punto de encuentro. El episodio “El bosón de Blanca y Leontxo García” confirma esa idea desde el primer minuto. El programa, estrenado por RNE Audio y conducido por Julián Valerio, mantiene ese tono de conversación cercana donde el tablero sirve para hablar de ciencia, educación y vida.

Valerio abre el espacio con una historia sobre una partida viviente en Madrid y la figura de Enrique Tierno Galván, y desde ahí va desplegando el reino mágico del ajedrez con naturalidad. Su locución es pausada, clara y envolvente. No corre. Deja espacio a las respuestas. Se nota que disfruta escuchando. El estilo es cercano, sin tecnicismos innecesarios, pensado para todos los públicos, como señala la propia descripción del podcast.

La primera invitada es Blanca Perea, ingeniera nuclear que trabajó ocho años en el CERN, en el acelerador de partículas donde se confirmó el bosón de Higgs. Ella misma lo resume así: “Estuve ocho años trabajando en el acelerador de partículas que luego ha visto el bosón de Higgs”. Desde ahí, la conversación fluye hacia el ajedrez como espacio de pausa en medio de la alta dirección empresarial. “Muchas veces en gestión, la decisión más difícil es la de parar un momento”.

El episodio está bien estructurado. Primero, el retrato humano de Blanca y su relación con el ajedrez tras la muerte de su padre. Después, el vínculo entre estrategia empresarial y tablero. Más tarde, entra en escena Manuel Azuaga, que recupera la figura de Albert Einstein y su relación con Emanuel Lasker, conectando ciencia y ajedrez desde otro ángulo. Finalmente, llega el bloque central con Leontxo García, que aporta contexto histórico, educativo y político al juego.

La transición entre secciones es natural. No hay sensación de compartimentos cerrados. Todo gira alrededor de una misma idea: el ajedrez como herramienta para pensar. Cuando Leontxo afirma que ha contribuido a formar a más de 30.000 maestros en ajedrez educativo en más de 30 países, el programa adquiere una dimensión pedagógica clara. Y cuando dice: “Cada día en el mundo hay más gente que piensa menos”, introduce una reflexión que va más allá del tablero.

La producción sonora es sencilla y eficaz. Predomina la voz y no hay exceso de efectos ni música invasiva. Se percibe el ambiente de estudio, con intervenciones que entran y salen con limpieza. La duración es adecuada para mantener la atención sin alargar los bloques.

En cuanto a la profundidad, el episodio no pretende agotar los temas, pero sí abrir puertas. Blanca habla del ajedrez como lenguaje infinito. Azuaga recuerda que Einstein veía el juego “demasiado para juego y demasiado poco para ciencia”. Leontxo conecta el ajedrez con la inteligencia artificial, la educación y la política internacional. Todo ello sin perder el tono divulgativo.

El público objetivo es amplio. Aficionados al ajedrez, sí, pero también oyentes interesados en historias humanas y en conversaciones que cruzan disciplinas. No hace falta saber mover las piezas para seguir el episodio. El ajedrez funciona como metáfora accesible.

Como oyente, la sensación es la de asistir a una charla bien hilada donde cada invitado aporta una capa distinta. Blanca introduce la ciencia y la gestión. Azuaga aporta el relato cultural. Leontxo ofrece perspectiva histórica y educativa. Y Valerio actúa como hilo conductor, preguntando con calma y dejando espacio para que las ideas respiren.

Entre las fortalezas del episodio está la variedad de voces y la coherencia temática. Como posible debilidad, algunos bloques podrían desarrollarse más, especialmente cuando aparecen referencias históricas que invitan a profundizar.

En otras entregas podemos conocer, por ejemplo, a cuatro mujeres jubiladas que viajan juntas para organizar su propio torneo, o escuchar el testimonio del campeón mundial de ajedrez para ciegos Daniel Pulvett. También se recuperan figuras como Judit Polgar o Sonja Graf, ampliando la mirada histórica y educativa del juego.

En conjunto, Jaquelandia demuestra que el ajedrez puede ser un territorio narrativo fértil. Este capítulo, en concreto, logra conectar el bosón de Higgs con un peón que avanza, la gestión empresarial con una pausa estratégica y la educación con la necesidad de pensar mejor. Un episodio recomendable para quienes buscan una conversación tranquila, bien construida y con fondo.

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miércoles, 25 de febrero de 2026

Radiozaping de febrero

Esta semana he ido saltando por el dial y las plataformas de podcast y me he encontrado un mapa sonoro lleno de preguntas grandes y respuestas profundamente humanas.

RTVE – “El coste de la longevidad” – 19/02/2026

Comenzamos con RTVE y un asunto que nos interpela a todos: en 2040 España será, junto a Japón, uno de los países más longevos del planeta. La voz de Ana Zubeldia, directora general en España de DAIICHI SANKYO, puso contexto empresarial y sanitario a estos datos.

Más allá de las cifras, me quedo con una idea: vivir más es un éxito colectivo, pero también un desafío que exige planificación y responsabilidad. La radio, cuando aborda estos temas con calma, nos obliga a mirar el futuro sin miedo, pero sin ingenuidad.


RTVE – “Ágora, un tiempo para pensar” – La paradoja del tiempo: ¿s
ólo existe el presente? – 21/02/2026

Seguimos en RTVE, pero cambiamos de registro. Enric F. Gel nos planteó dos teorías fascinantes sobre el tiempo: la teoría A, que defiende que solo existe el presente, y la teoría B, que propone que pasado, presente y futuro coexisten en un bloque tetradimensional.

Entre filosofía y ciencia —con el apunte de que la Tierra se está acelerando, y no es metáfora—, el programa logró algo muy radiofónico: convertir una cuestión abstracta en una conversación cercana. Terminé el episodio pensando que quizá el tiempo no solo pasa… sino que nos atraviesa.

Sapiensantes (iVoox) – T3 E9 “¿De dónde salimos todas las personas?” – 15/02/2026.

En Sapiensantes los protagonistas son los niños, y eso se nota. En apenas 23 minutos viajamos desde los primeros homínidos hasta el Homo sapiens, respondiendo a preguntas tan sencillas como enormes: ¿de dónde salió el primer ser humano?

Lo más bonito es escuchar la curiosidad sin filtros, para lo que nos recuerdan que la ciencia empieza con una pregunta bien formulada.

Sin cita previa: Salud en Familia (iVoox) – “Nativos digitales: ¿mito o realidad?” – 19/02/2026.

Otra conversación que me hizo detenerme fue la de Sin Cita Previa: Salud en familia. Se cuestiona esa etiqueta que repetimos casi sin pensar: ¿los niños nacen sabiendo tecnología o lo aprenden como todo lo demás?

El episodio pone ciencia sobre la mesa y defiende algo esencial: las experiencias analógicas siguen siendo fundamentales para el desarrollo infantil. No se trata de demonizar pantallas, sino de equilibrar. Y ese matiz se agradece.

La teoría de la mente (iVoox) – “Mitos sobre la autoestima” – 14/02/2026

Para acabar, en La teoría de la mente se desmontaron dos creencias populares: que la baja autoestima es la raíz de todos los problemas y que si alguien confiesa, es porque es culpable.

Con datos científicos se explicó que la relación entre autoestima y éxito es mucho más compleja de lo que solemos pensar. Primero la acción, luego la percepción. Un baño de realidad que invita a desconfiar de las soluciones fáciles.

Y al final, uno entiende que escuchar radio y podcast no es solo informarse. Es acompañarse. Porque mientras haya voces que piensen en alto y compartan dudas, el presente —exista solo o no— seguirá teniendo sentido cuando se escucha.

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domingo, 22 de febrero de 2026

Desierta sangre, una ficción sonora de Onda Cero Podcast

Desierta sangre, la ficción sonora de Onda Cero Podcast, arranca con un viaje por carretera que pronto deja de ser un simple traslado para convertirse en algo más inquietante. Creada y dirigida por Paula del Fierro, esta serie de ocho episodios plantea desde el primer capítulo, titulado “El punto de partida”, una historia donde el ascenso profesional y el pasado reciente de sus protagonistas no encajan del todo.

La premisa es sencilla: dos policías viajan por el desierto tras una intervención que los ha colocado en el foco mediático. Sin embargo, lo que parece una conversación rutinaria entre compañero y subordinado empieza a mostrar fisuras. Uno adopta el tono del superior que intenta mantener el control; el otro deja ver inseguridad, cansancio y algo que no termina de decir. En un momento del trayecto, se escucha: “Siempre he sido tu jefe, no te olvides. Solo que ahora un poco más.” . Esa frase resume bien la relación entre ambos.

La interpretación de Eduardo Bosch y David Robles sostiene el episodio. La dicción es clara y el ritmo pausado. No hay exageración en las voces, sino una tensión que se va insinuando en detalles: comentarios sobre ataques de pánico, sobre medicación, sobre la presión mediática. “Los ataques de pánico también son normales… a mucha gente le pasa”. El diálogo fluye con naturalidad y construye el conflicto sin necesidad de grandes giros.

El capítulo avanza con una estructura lineal. Primero, la charla en el coche; después, una parada en una gasolinera donde aparece una escena que introduce sospecha. El protagonista cree que una joven mochilera le ha pedido ayuda con la mirada: “Me ha mirado como pidiendo ayuda.” . Su jefe descarta la intuición y recuerda que, sin una petición clara, no pueden intervenir. Esta secuencia aporta un primer choque moral y anticipa que la percepción de los hechos será clave en la historia.

El punto de inflexión llega con una llamada telefónica. La pareja del protagonista le comunica que unos detectives han registrado su casa con una orden judicial. A partir de ahí, el tono cambia. La seguridad se transforma en miedo. “Pensé que había sido cuidadoso… me van a hundir.” . El episodio termina dejándonos a la espera del siguiente capítulo sin resolver nada, pero dejando claro que el supuesto final feliz del caso anterior no está cerrado.

En cuanto a la producción, el diseño sonoro es sobrio. Se perciben el ambiente del coche, la gasolinera, el sonido del teléfono. La música acompaña sin imponerse. La sensación es cercana al cine negro que menciona la propia descripción oficial, pero adaptada al lenguaje del audio. No hay saturación de efectos ni distracciones.

La serie está pensada para oyentes que buscan ficción cuidada y desarrollo progresivo. No apuesta por la acción inmediata, sino por la tensión contenida. Los títulos de los siguientes episodios —“Un alto en el camino”, “Altura moral”, “En medio de la nada”, “¿A dónde vais?”, “El accidente”, “Juego perverso” y “Punto de no retorno” — apuntan a una escalada de conflicto que irá más allá del viaje físico.

Como oyente, uno termina el primer capítulo con la sensación de que ha asistido al inicio de algo que ya estaba roto antes de arrancar el coche. El desierto funciona como escenario y como metáfora, pero lo importante está en las decisiones que no se tomaron y en las verdades que quizá no se contaron.

En conjunto, Desierta sangre presenta un comienzo sólido, apoyado en el diálogo y en la interpretación. Es una propuesta recomendable para quienes disfrutan del thriller psicológico y de las historias que avanzan paso a paso, dejando espacio para la duda.

Escúchalo en Onda Cero on en iVoox

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