domingo, 8 de noviembre de 2026

No sé cómo era antes: cuando el amor se convierte en una trampa

Hay historias que cuesta contar, pero que necesitan ser escuchadas. No sé cómo era antes, el documental sonoro coproducido por Podium Podcast y SER Podcast se acerca a una de ellas a través del testimonio de Ángela, una mujer que pasó doce años en una relación marcada por la violencia machista, el miedo y el aislamiento. El primer episodio, titulado El anzuelo, nos introduce en una historia que va mucho más allá de una relación que termina mal: habla de cómo una persona puede perder la confianza en sí misma sin darse cuenta de lo que está sucediendo.

La serie, dirigida y guionizada por los periodistas Sara Selva y Manu Tomillo, parte de una pregunta que acompaña a muchas víctimas de violencia machista: cómo pudo ocurrirles algo así sin reconocerlo a tiempo. En el caso de Ángela, la respuesta no es sencilla. Antes de conocer a su agresor, era una mujer independiente, con una carrera profesional consolidada como directora de cine publicitario, una productora propia y una vida construida en Barcelona. Sin embargo, cuando intenta explicar quién era antes de aquella relación, termina reconociendo que ya no sabe cómo describirse.

«Mi sensación es que no sé cómo era antes», confiesa Ángela. Esa frase da título al documental y resume una de sus ideas centrales: el maltrato no solo deja heridas, sino que también puede alterar la percepción que una persona tiene de sí misma.

Una relación que empieza con una promesa

El episodio reconstruye el comienzo de la relación en 2013, cuando Ángela conoce a un hombre en un festival de cine. Ella interpreta lo que siente como un enamoramiento desconocido hasta entonces. Lo describe como una especie de hechizo y se pregunta si se enamoró espontáneamente o si él la había elegido como víctima.

Durante los primeros dos años, la relación está marcada por las muestras constantes de afecto, los detalles y las palabras bonitas. El relato introduce aquí el concepto de bombardeo amoroso, una fase en la que la atención y las demostraciones de amor contribuyen a crear una imagen idealizada de la pareja.

La violencia no aparece de forma evidente desde el principio. Llega cuando él se separa de su anterior pareja y comienza a cuestionar aspectos de la vida de Ángela: su trabajo, sus amistades, su familia, sus relaciones afectivas y su forma de entender el mundo. Lo que antes parecía una relación especial empieza a convertirse en un espacio donde ella debe justificar continuamente sus decisiones.

Una de las cuestiones que mejor desarrolla el episodio es la dificultad de reconocer el maltrato cuando convive con momentos de afecto. Ángela pasa de sentirse admirada a ser objeto de desprecios y reproches. Cuando él se distancia o desaparece durante días, ella intenta averiguar qué ha hecho mal y busca reparar una situación cuya responsabilidad termina atribuyéndose.

La psicóloga forense Maggie Sánchez Ferrer, especializada en trauma, ayuda a explicar este mecanismo a través del concepto de refuerzo intermitente: alternar las muestras de afecto con el rechazo y el daño. La alternancia mantiene a la víctima pendiente de recuperar los momentos buenos de la relación.

«Ahora te lleva al cielo y ahora te baja al infierno», explica la especialista.

La intervención aporta una perspectiva profesional que complementa el testimonio de Ángela. No se trata únicamente de contar qué sucedió, sino de ofrecer algunas claves para entender por qué resulta tan difícil salir de una relación en la que el afecto y la violencia aparecen mezclados.

Perder la propia identidad

La mudanza a Madrid, después de cinco años de relación, marca otro momento importante. Ángela deja Barcelona, donde llevaba casi dos décadas y tenía sus amistades y su entorno, para instalarse en la casa que su pareja había compartido con su anterior compañera sentimental. Sus pertenencias quedan guardadas en una maleta y su vida cambia de golpe.

Ella describe aquella etapa como una pérdida de libertad. A las exigencias domésticas se suman la disponibilidad sexual, la vigilancia de su conducta y las críticas constantes. El hombre cuestiona su aspecto físico, su trayectoria profesional y hasta su identidad anterior. Las fotografías de distintas etapas de su vida se convierten en material para comparaciones y reproches.

El documental no necesita recurrir a grandes explicaciones para mostrar el alcance de ese proceso. Es la propia Ángela quien va poniendo palabras a lo que vivió: la sensación de no poder hacer nada libremente, de tener que dar explicaciones por todo y de no saber qué versión de su pareja debía creer.

«Nunca sabes qué es real», dice.

La frase refleja uno de los efectos más difíciles de comprender desde fuera. Cuando una relación alterna el cariño con la humillación, la víctima puede acabar dudando de su propia percepción y tratando de encontrar una explicación que permita conciliar ambas versiones de la persona que tiene delante.

En este punto, El anzuelo también muestra que la violencia no se limita a las agresiones físicas. El control, la degradación, la presión sexual, el aislamiento y el miedo forman parte de una experiencia que va ocupando cada vez más espacio en la vida cotidiana.

El relato incluye descripciones de violencia psicológica y sexual, así como episodios de especial dureza. Por eso, antes de comenzar, el programa advierte de su contenido. No es una advertencia gratuita: lo que se cuenta exige atención y puede resultar difícil de escuchar.

El aislamiento y las personas que intentan ayudar

A medida que avanza el episodio, la historia de Ángela incorpora las voces de su hermana Claudia, de su amiga Ana y de Elena, la anterior pareja del agresor. Sus testimonios permiten observar cómo la violencia afecta también al entorno de la víctima y cómo las personas cercanas pueden tardar en comprender lo que está sucediendo.

Claudia intenta ayudar a su hermana a interpretar las conductas de su pareja, pero reconoce que durante mucho tiempo tampoco supo identificar la situación en toda su dimensión. Ambas buscaban explicaciones para el comportamiento de él, tratando de entender sus motivos y encontrar una manera de resolver los conflictos.

«Hemos confundido entender con justificar y dar permiso», reflexiona Claudia.

Es una de las ideas más relevantes del episodio porque muestra una dificultad que no afecta únicamente a quien sufre la violencia. Quienes acompañan a una víctima también pueden quedar atrapados en la búsqueda de razones que expliquen al agresor, mientras intentan evitar que la relación empeore.

El hombre, además, trata de controlar las relaciones de Ángela con otras personas. La desconfianza hacia su hermana y las restricciones sobre sus contactos contribuyen a debilitar una de las redes de apoyo que podrían ayudarla a salir de aquella situación.

La relación con Elena introduce otra dimensión. El agresor construye relatos enfrentados sobre las dos mujeres, alimentando la desconfianza entre ellas. Sin embargo, cuando Ángela y Elena tienen la oportunidad de hablar directamente, descubren que comparten afinidades y pueden entenderse sin la intermediación de él.

El documental sitúa así una de sus ideas principales: frente al aislamiento y al enfrentamiento promovidos por el agresor, la comunicación entre mujeres puede abrir una vía para reconocer lo ocurrido y recuperar la confianza.

Una noche que cambia el relato

La última parte del episodio se concentra en un episodio ocurrido en enero de 2020. Durante una discusión, el hombre amenaza a Ángela y la obliga a abandonar la casa de madrugada, con el teléfono móvil y muy poca batería.

Desbordada por la ansiedad, Ángela llama a su hermana Claudia. La comunicación se interrumpe y Claudia teme por su seguridad. Sin poder llegar inmediatamente a Madrid, intenta organizar la búsqueda con ayuda de Ana, amiga de Ángela desde la adolescencia.

Ana sale a recorrer distintos puntos de la ciudad, especialmente la zona de Madrid Río, tratando de localizarla. Mientras tanto, Ángela camina durante horas, hasta que se desvanece y finalmente consigue recuperarse lo suficiente para continuar. Cuando Ana la encuentra, la lleva a su casa, donde puede descansar.

El episodio termina con el alivio de quienes consiguen saber que Ángela está a salvo, pero deja al oyente ante una realidad que no se resuelve con esa noche. La historia que acabamos de escuchar es solo el comienzo de un recorrido más largo, en el que todavía quedan por abordar las dificultades para pedir ayuda, denunciar y reconstruir la propia vida.

Periodismo que escucha antes de explicar

La periodista Sara Selva conduce el episodio y narra el proceso mediante el cual el equipo llegó hasta la historia de Ángela. Cuenta que la primera conversación tuvo lugar en febrero de 2025, sin grabadoras, durante una reunión que se prolongó tres horas. Días después volvieron a encontrarse para registrar el testimonio.

Este punto de partida ayuda a entender el planteamiento del documental. La historia no se presenta como una sucesión de datos sobre la violencia machista, sino como un relato construido a partir de las experiencias de quienes la han vivido y de las personas que han intentado acompañar a la protagonista.

La voz de Ángela ocupa el centro, pero no está sola. Las intervenciones de Claudia, Elena, Ana y la psicóloga Maggie Sánchez Ferrer amplían la perspectiva y permiten pasar de la experiencia individual a cuestiones más generales: cómo se instala el control, qué hace difícil reconocerlo y qué papel desempeña el entorno.

El equipo explica que el proyecto es fruto de más de un año de investigación, más de treinta horas de entrevistas y el análisis de cientos de páginas de documentación oficial. Ese trabajo se traduce en un relato que combina el testimonio personal con explicaciones que ayudan a situar los hechos.

Un primer episodio que invita a continuar

Desde el punto de vista del oyente, El anzuelo plantea una escucha que requiere tiempo y atención. No es un contenido para dejar de fondo mientras se realizan otras tareas, porque buena parte de su interés está en los detalles, en las contradicciones que aparecen en los testimonios y en la manera en que cada persona interpreta lo sucedido.

La principal fortaleza del episodio está en la combinación de tres elementos: el relato en primera persona de Ángela, la perspectiva de quienes estuvieron cerca de ella y la explicación profesional de algunos mecanismos del maltrato. Esa combinación evita que la historia se limite a enumerar episodios dolorosos y permite comprender cómo se va transformando una relación que, al principio, parecía responder a las expectativas de la protagonista.

También resulta significativo que el documental no presente a su entorno como un grupo de personas que supo desde el primer momento qué estaba ocurriendo. Claudia y Ana intentan ayudar, pero también dudan, buscan explicaciones y se enfrentan a la dificultad de interpretar una situación que se desarrolla poco a poco. Esa parte del relato permite acercarse a la historia sin simplificarla.

La dureza de algunos pasajes es, al mismo tiempo, una característica que conviene tener en cuenta antes de recomendar su escucha. Las descripciones de la violencia y de la crisis que atraviesa Ángela pueden resultar perturbadoras. La advertencia inicial permite al público conocer ese riesgo, aunque no elimina el impacto emocional del testimonio.

No sé cómo era antes, se dirige a quienes buscan documentales de investigación, periodismo narrativo y contenidos que abordan problemas sociales a través de historias personales. También puede interesar a quienes quieran comprender mejor los mecanismos de la violencia machista y el papel de las redes de apoyo, siempre teniendo presente que se trata de un relato duro.

Este primer capítulo deja preguntas abiertas y prepara el terreno para las siguientes entregas. La descripción de la serie anuncia episodios dedicados al recorrido de Ángela, desde la experiencia del maltrato hasta las dificultades del proceso de denuncia. Entre los títulos facilitados figuran M.A.L.A., Necesito saber la verdad y Marcianas, además del episodio inicial y el capítulo cero, El mensaje.

En definitiva, El anzuelo es una buena puerta de entrada a un documental que apuesta por escuchar a las protagonistas y dar contexto a sus experiencias. Su interés no reside solo en conocer la historia de Ángela, sino en entender cómo una relación puede ir reduciendo la libertad de una persona y por qué reconocer lo que ocurre no siempre es tan sencillo como parece desde fuera.

Una escucha recomendable para quienes estén interesados en el periodismo sonoro de temática social, con la advertencia de que aborda situaciones de violencia que pueden resultar difíciles. Y, sobre todo, un comienzo que recuerda la importancia de escuchar sin juzgar y de no confundir la dificultad de reconocer el maltrato con la responsabilidad de quien lo sufre.

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domingo, 1 de noviembre de 2026

Radiozaping 01-11-2026

Hay días en los que encender la radio o ponerse unos auriculares para escuchar podcast es una forma de detener el ruido de fuera y prestar atención a lo que realmente importa. En medio de tanta prisa, hay conversaciones que nos ayudan a comprender mejor nuestras emociones, a mirar de otra manera a quienes nos rodean o, sencillamente, a descubrir una canción que no sabíamos que estábamos esperando. Esta semana, el recorrido por nuestros espacios sonoros nos lleva de la psicología a la música, pasando por la educación, las relaciones personales y esas pequeñas contradicciones que nos acompañan toda la vida.

Poner nombre a lo que sentimos

Comenzamos con una cuestión que, aunque nos afecta a todos, no siempre sabemos cómo abordar: la dificultad para reconocer nuestras propias emociones. En la sección «La Ciencia» del programa A vivir que son dos días , de la Cadena SER, Pere Estupinyà y Javier Sampedro conversaban con el psicólogo experimental David Soto sobre la alexitimia. Esta condición, que afecta aproximadamente a una de cada diez personas, se caracteriza por las dificultades para identificar, describir y regular las emociones, y se relaciona con distintos problemas de salud mental.

La conversación nos recuerda que sentir no siempre significa saber explicar lo que nos pasa. A veces necesitamos tiempo, palabras y ayuda para entender nuestro mundo interior. Aprender a reconocer las emociones puede ser un primer paso para relacionarnos mejor con nosotros mismos y con los demás.

Psicolabis, episodio 84, «Las malditas expectativas».

Otra parada en este viaje por la mente humana nos la proponía Psicolabis, en su episodio 84, titulado «Las malditas expectativas». El programa abordaba esa tendencia a imaginar cómo deberían salir las cosas y el malestar que aparece cuando la realidad no coincide con lo que habíamos previsto.

Las expectativas pueden ayudarnos a planificar y anticiparnos, pero también pueden convertirse en una carga cuando confundimos nuestros deseos con certezas. El episodio planteaba algunas estrategias para dejar de exigirnos que todo suceda tal y como lo habíamos imaginado. Quizá parte de la tranquilidad consista, precisamente, en aprender a convivir con lo inesperado.

Entre supersticiones y sentido del humor

En Las tardes de RNE , Dani Gove dedicaba su sección «Lo bueno y lo peor» a las supersticiones más habituales, con la ironía y el sentido del humor que caracterizan su intervención.

La propuesta nos invitaba a preguntarnos si somos tan racionales como creemos o si, llegado el momento, también nosotros tomamos alguna precaución por si acaso. Porque, reconozcámoslo, hay hábitos que sobreviven incluso cuando sabemos que no tienen una explicación lógica. Quizá el humor sea la mejor manera de reconocer esas pequeñas contradicciones sin darles más importancia de la necesaria.

Hablar cara a cara sigue importando

En Hoy por Hoy , de la Cadena SER, el espacio «El Meollo» planteaba una pregunta muy ligada a nuestra vida cotidiana: ¿estamos hablando cada vez menos cara a cara? La lingüista Estrella Montolío, de la Universidad de Barcelona, participaba en una conversación sobre las consecuencias personales, físicas, psíquicas y profesionales de que buena parte de nuestras interacciones se desarrollen a través de internet.

Las herramientas digitales nos permiten mantener el contacto a distancia, pero conviene preguntarse qué ocurre cuando las conversaciones presenciales van perdiendo terreno. Mirar a alguien mientras habla, captar sus gestos o compartir un silencio son aspectos de la comunicación que no siempre encuentran su equivalente en una pantalla.

Cumplir años y hacer balance

El paso del tiempo es otro de los asuntos que aparecen en esta selección. Así, en el episodio 268 de Somos Estupendas, titulado «Cumplir años y sentir que la vida se escapa», se abordaba una sensación que muchas personas reconocen: mirar el calendario y descubrir que la vida no siempre avanza al ritmo que habíamos imaginado.

Cumplir años puede despertar el miedo a envejecer, pero también la frustración de no haber alcanzado determinados objetivos o la inquietud de sentir que algunas decisiones no pueden aplazarse eternamente. A ello se suma la conciencia de que las personas que queremos también envejecen.

Es una reflexión que invita a revisar las expectativas que ponemos sobre nuestra propia vida. A veces nos exigimos llegar a una edad con todo resuelto, como si existiera un calendario universal para alcanzar la felicidad. Quizá merezca la pena cambiar la pregunta: en lugar de pensar en todo lo que todavía no hemos conseguido, ¿por qué no detenernos también en lo que sí hemos vivido?

Las conversaciones que preferimos aplazar

Y si hay asuntos que nos cuesta abordar entre adultos, hablar de determinados temas con nuestros hijos puede resultar todavía más complicado. El pódcast Sobre (vivir) a la crianza dedicaba un episodio a la pornografía y a las conversaciones familiares que muchas veces se intentan evitar.

La reflexión partía de una realidad incómoda para algunas familias: tarde o temprano, los menores pueden entrar en contacto con estos contenidos, posiblemente antes de lo que sus padres y madres imaginan. De ahí la importancia de no dejar que el silencio sea la única respuesta.

Aprender a decir lo que pensamos

La educación emocional y las relaciones personales volvían a encontrarse en Más de uno, de Onda Cero. En su sección «Universidad de Padres», el filósofo y pedagogo José Antonio Marina abordaba la asertividad y cómo enseñar a los niños a afirmarse ante los demás.

La asertividad tiene que ver con expresar lo que pensamos y necesitamos sin renunciar a nuestros derechos, pero también sin pasar por encima de los demás. No es una habilidad que afecte exclusivamente a la infancia: aprender a defender nuestro punto de vista, poner límites y comunicarnos con respeto es un trabajo que puede acompañarnos durante toda la vida.

Lecciones que llegan con los años

Cerramos este recorrido por la psicología y el crecimiento personal con Ojalá lo hubiera sabido antes, un pódcast en el que Álex Rovira, Antoni Bolinches y Francesc Miralles compartían aprendizajes que les habría gustado comprender antes.

El episodio reunía reflexiones sobre la importancia de saber decir que no, dejar de idealizar a otras personas, construir la seguridad a través de la experiencia y aprender a vivir sin estar pendientes constantemente de la opinión ajena. También planteaba una pregunta interesante: ¿podemos anticiparnos a ciertos aprendizajes o necesitamos equivocarnos para comprenderlos de verdad?

domingo, 18 de octubre de 2026

Radiozaping, escuchar para comprender

Escuchar la radio y los podcast es dejar que otras voces nos ayuden a mirar con más calma lo que pasa alrededor. En estas recomendaciones de hoy, las conversaciones sobre infancia, salud y tecnología nos recuerdan que comprender empieza por escuchar.

Comenzamos en RTVE, porque Memoria de delfín dedicó su tiempo al «Síndrome de Diógenes: el trastorno de acumular sin límite». El psiquiatra David Córcoles y Pilar Valcárcel, especializada en limpiezas extremas de viviendas, pusieron voz a una realidad marcada por el aislamiento, las dificultades para aceptar ayuda y los riesgos de vivir en condiciones insalubres. 

El podcast Soles Lejanos 2.0, en iVoox, propuso un viaje por «Objetos cotidianos que cambiaron la historia». El estribo, el jabón, el espejo, el lápiz o el papel aparecen como ejemplos de cómo pequeños inventos pueden transformar la vida a lo largo del tiempo. 

La Canastilla de Mamá trató el tema «Aprendemos a entender y gestionar los enfados de nuestros niños». El psicólogo Pablo R. Coca, conocido como @occimorons, conversaba sobre el enfado infantil, la empatía y la amistad a partir de su libro El Niño Pisaflores. 

Por su parte, Revista 5W preguntaba: «¿Cómo cambiará el mundo con la IA?». El episodio recorría las promesas y los temores que despierta la inteligencia artificial: desde sus posibles efectos en el trabajo y la creatividad hasta las dudas sobre su rentabilidad y sus límites. 

En Somos Estupendas, trataban el tema de «Cuando alguien no quiere seguir viviendo». El episodio abordaba cómo acompañar a alguien que expresa deseos de morir, y la importancia de hablar del suicidio para desmontar mitos, sostener y prevenir. 

Para acabar y en el espacio, Por fin, reunían a jóvenes y mayores para hablar de la «fragilidad de las pantallas» y de la desinformación. El episodio señalaba cómo distintos grupos pueden ser vulnerables a mensajes diseñados para despertar miedo, rabia o indignación, y destacaba el valor de la educación mediática, el acompañamiento y la verificación. 

domingo, 11 de octubre de 2026

Radiozaping, voces que nos conectan

Escuchar también es hacer sitio a otras experiencias: a una historia, a una duda o a una voz que nos ayuda a entender mejor el presente. En esta segunda parte, la radio nos lleva de los cuentos y la justicia a los dilemas de la inteligencia artificial y el cuidado.

Comenzamos nuestro repaso en La estación azul de los niños, que organizó una «Carrera de relevos cuentista»: Ana Griott cedió el testigo a Charo Pita, y las voces de los pequeños pasajeros acompañaron el programa. Las historias pasan de una voz a otra y, en ese viaje, crean un espacio compartido entre generaciones.

En No es un día cualquiera, en RNE, dedicaban su «Tertulia sin bronca» a preguntarse si está justificado el miedo a la inteligencia artificial. Marina de la Cruz, Emilio del Río, Antonio Elías y Andrés Aberasturi, junto con los oyentes, compartieron perspectivas distintas. Poder debatir sin convertir cada diferencia en una pelea es, en sí mismo, una buena noticia.

En El último tren, de RTVE, planteaban: «¿Debemos compartir nuestros datos médicos con la IA?». Isabel Gemio introdujo el tema y la experta en inteligencia artificial Clara de Luna habló de sus aplicaciones en salud y de las precauciones necesarias al consultar datos médicos personales. 

En Las mañanas de RNE, con Juan Ramón Lucas, preguntaba a los oyentes si cada vez hablamos menos, como sostienen algunos expertos. Es una pregunta sencilla que toca algo esencial: en un mundo lleno de mensajes, quizá no siempre nos damos el tiempo para conversar de verdad.

Ese mismo día, Memoria de delfín, en RNE, hablaba sobre el «Jurado popular: cómo funciona y qué delitos juzga». El juez José Antonio Vázquez Taín y la creadora de contenido Andrea “Snowy” acercaron al público el papel del jurado popular en la justicia española y la experiencia de participar en uno. 

En La mente y sus cicatrices, disponible en iVoox, en el episodio «Los animales como puente vincular», conversaban con la psicóloga Haizea Álava sobre terapia asistida con animales. Perros que pueden ayudar a crear un puente entre paciente y terapeuta.

Finalmente, en Las mañanas de RNE, con Juan Ramón Lucas, trataban sobre la advertencia de la OCU ante los SMS fraudulentos pese al nuevo sistema de bloqueo. Enrique García, portavoz de la organización, valora la medida y recomienda mantener una «sana desconfianza» ante los mensajes sospechosos.

sábado, 3 de octubre de 2026

Mediocridad Compartida un podcast de Nando Pareja, Cuando esperamos a ver qué tal les va a los demás

Analizamos hoy el capítulo titulado «A ver qué tal te va», del podcast Mediocridad Compartida, de Nando Pareja. Estamos ante una propuesta que parte de una escena reconocible: alguien que apenas interactúa con sus publicaciones le da consejos sobre cómo hacer sus vídeos. La anécdota, contada con ironía, abre una reflexión sobre quienes siguen de cerca las decisiones ajenas, aunque permanezcan a una distancia prudente de los riesgos que esas decisiones implican.

El tema enseguida se amplía. ¿Qué sentimos cuando alguien cercano hace algo que nosotros llevamos tiempo considerando: dejar un trabajo, empezar un proyecto o cambiar de rumbo? Si le va mal, podemos decirnos que fuimos prudentes. Si le va bien, todavía quedan explicaciones a mano: la suerte, los contactos, la ayuda recibida o los sacrificios que nosotros no estaríamos dispuestos a hacer.

Pareja no niega que esos factores influyan. La suerte existe, reconoce, y muchos logros dependen también de otras personas. Su pregunta es por qué solemos recordar esas circunstancias cuando hablamos del éxito ajeno y, en cambio, destacamos el esfuerzo cuando hablamos del propio. En el centro del episodio queda una pregunta sencilla: «¿Por qué necesito que su resultado diga algo sobre mi decisión?»

El recorrido está bien organizado. Empieza con la anécdota de las redes, pasa a imaginar a dos compañeros que llevan años quejándose del mismo trabajo y uno de ellos finalmente se marcha, y luego explora las explicaciones que el otro puede construir según cómo le vaya. El fracaso puede servir para confirmar que quedarse era lo sensato; el éxito puede atribuirse a la suerte o a decisiones que uno no tomaría. Así, la comparación se convierte en una forma de evitar la pregunta más personal: qué habría pasado si uno hubiera elegido otra cosa.

Uno de los aciertos del episodio es que no termina defendiendo el riesgo por sí mismo. Pareja admite que quedarse puede ser sensato y marcharse, una equivocación. «El problema no está en moverse o quedarse quieto», afirma. El asunto aparece cuando necesitamos que la experiencia del otro demuestre que nosotros teníamos razón. Esa precisión evita que la reflexión caiga en el consejo fácil de “salir de la zona de confort”.

La locución es directa y coloquial. Nando Pareja habla en primera persona, construye el argumento con ejemplos cotidianos y se incluye en el comportamiento que critica. No se presenta como alguien que haya superado esas contradicciones: reconoce que también ha sentido alivio cuando otra persona fracasa y que ha encontrado explicaciones para rebajar el mérito de quien triunfa. Esa autocrítica da credibilidad a la reflexión y acerca al oyente.

La trayectoria de Nando Pareja ayuda a contextualizar el enfoque de Mediocridad Compartida.  Estudió Filosofía y está detrás de proyectos como TANIT y PULSO, vinculados a la reflexión sobre las ideas que orientan nuestras decisiones».

El humor mantiene el tono ligero sin apartar al episodio de su tema. La referencia al CNI para describir a quienes observan en silencio y la “audiencia” de una sola persona que además ofrece consultoría ayudan a que la anécdota inicial funcione. Más adelante, la broma sobre terminar vendiendo una taza motivacional se burla de la pose del emprendedor que convierte cualquier experiencia en una lección. El humor no reemplaza el argumento: le quita solemnidad y deja ver sus contradicciones.

El cierre vuelve a la idea del título y a esa espera expresada en frases como «A ver si abandona» o «A ver si funciona». La conclusión no exige cambiar de vida ni dejar de juzgar —el propio presentador reconoce que juzgar entretiene—, sino detenerse un momento antes de usar el resultado ajeno como prueba sobre la propia decisión. Es un final coherente con el tono del programa y deja una pregunta abierta para que el oyente la aplique a sus propias comparaciones.

La lista de otros episodios confirma un interés por asuntos cercanos: la incertidumbre en «Mientras
tanto»
, los juicios sobre los demás en «El juicio compatido», la identidad y la autoridad en «El niño, la autoridad y los personajes que creemos ser», y las relaciones en «¿Compartimos la vida... o necesitamos que alguien la confirme?». 

Desde el punto de vista de un oyente, el episodio resulta fácil de seguir y ofrece una idea que puede reconocerse en el trabajo, los proyectos personales o las relaciones. Su alcance es deliberadamente personal: no aporta datos ni un análisis externo de esos temas, sino una observación desarrollada desde la experiencia y el razonamiento del presentador. Para quien busca entrevistas o información especializada quizá no sea suficiente; para quien disfruta de reflexiones breves, humor y preguntas sobre la conducta cotidiana, puede ser una escucha recomendable. 

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miércoles, 30 de septiembre de 2026

Radioteca, nuevas voces para seguir escuchando

Cada semana aparecen nuevos espacios de audio que nos permiten descubrir historias, acercarnos a otros temas y, simplemente, dedicar un rato a escuchar. En esta ocasión hemos encontrado propuestas muy diferentes entre sí, desde el espionaje y la investigación de casos reales hasta la poesía, la divulgación científica o las emociones. Seis recomendaciones que tienen en común el deseo de contar y de hacerlo a través del sonido.

Comenzamos con “Espías: clave secreta”, la nueva serie documental de Onda Cero Podcast, dirigida, escrita y narrada por Vicente Vallés. La producción recorre historias reales de espionaje del siglo XX: agentes infiltrados, operaciones de engaño y episodios que llegaron a tener consecuencias internacionales. Entre sus protagonistas aparecen Kim Philby, Joan Pujol, alias “Garbo”, y Oleg Gordievski. La serie está formada por diez episodios y combina la narración de Vallés con un diseño sonoro a cargo de Andrés Moraleda. Una propuesta para descubrir hasta qué punto algunas historias que parecen propias de una novela ocurrieron realmente.

En una línea muy diferente encontramos “La Crónica Oscura”, un pódcast dedicado al true crime. El espacio se acerca a asesinatos, desapariciones y misterios, pero plantea ir más allá del titular para intentar comprender qué ocurrió, quiénes eran las personas relacionadas con cada caso y por qué determinadas historias continúan despertando interés con el paso de los años. La propuesta apuesta por una narración cercana y por el análisis de los casos, más que por quedarse únicamente en el suceso.

Y seguimos con otra historia real, esta vez en “El Madrazo”, una serie documental de Onda Cero Podcast dirigida por David Navarro. La producción reconstruye la historia de una joven colombiana que llegó a España con la promesa de trabajar como empleada del hogar y terminó siendo víctima de una red de trata y explotación sexual durante 22 meses. A través de seis episodios de unos veinte minutos se aborda su cautiverio, el funcionamiento de las mafias, las condiciones de las víctimas y la investigación policial. Es un contenido duro, pero también una forma de poner voz a una realidad que permanece demasiado cerca y de ofrecer información sobre las vías para denunciar estos delitos.

De la crónica pasamos a la literatura con “Lorca en Nueva York”, también de Onda Cero Podcast, una producción dirigida e interpretada por Alberto San Juan. El pódcast convierte en experiencia sonora la prosa y la poesía que Federico García Lorca escribió a partir de su estancia en Nueva York entre 1929 y 1930. La interpretación se acompaña de música en directo y propone un recorrido por algunos de los lugares que marcaron aquella experiencia, desde Manhattan y Wall Street hasta Harlem. Literatura, interpretación y música se encuentran así en un formato pensado para acercar Poeta en Nueva York a nuevos oyentes.

También nos ha llamado la atención “Misión Eclipse”, de Castilla-La Mancha Media, una experiencia sonora inmersiva que propone recorrer paisajes, historias y emociones mientras se acerca un eclipse. Científicos, divulgadores, viajeros y habitantes de la región participan en un relato que combina divulgación, territorio y sonido. La producción está concebida en sonido 8D para escuchar con auriculares, buscando que el oyente cierre los ojos y se deje llevar por la experiencia. Además, el espacio recuerda la importancia de utilizar gafas protectoras homologadas para observar el eclipse y evitar daños en la retina.

Y cerramos esta selección mirando hacia dentro con “Voces de Humanidad”, un pódcast centrado en salud mental, cultura, vínculos y emociones compartidas. El espacio propone acercarse a cuestiones como la soledad, el cuidado, la identidad, el trabajo, la pertenencia, el arte, el cuerpo o la comunidad. Son temas distintos que parten de experiencias personales y buscan encontrar aquello que puede resultar común a muchas personas: lo que sentimos, lo que callamos, lo que heredamos y las maneras que encontramos para comprendernos y acompañarnos.

Seis espacios y seis maneras diferentes de utilizar el audio para contar historias. Espionaje, sucesos reales, denuncia, literatura, ciencia y emociones se convierten en motivos para ponerse los auriculares y dedicar un tiempo a escuchar. Y esa es también la intención de estas recomendaciones: compartir aquello que vamos descubriendo y abrir la puerta a nuevos espacios que quizá terminen formando parte de nuestras propias escuchas.

Si encontráis algún pódcast, programa de radio o propuesta sonora que merezca la pena, compartid vuestro descubrimiento. Seguiremos escuchando.

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domingo, 27 de septiembre de 2026

Radiozaping, escuchar también es una forma de pensar

La radio y los podcast siguen teniendo esa capacidad especial de acompañarnos sin pedirnos toda la atención. Podemos escuchar mientras caminamos, mientras hacemos las tareas de casa o simplemente cuando necesitamos que otras voces nos ayuden a ordenar lo que pensamos. Esta semana, me he encontrado con conversaciones que hablan de inteligencia artificial, salud, trabajo, pensamiento y también de esas pequeñas batallas cotidianas que todos reconocemos.

Comenzamos con una conversación que invita directamente a pensar, ya que en el espacio “Ágora, un tiempo para pensar”, José Antonio Marina hablaba de lo que define como una “epidemia de insensatez”. El filósofo reflexionaba sobre nuestra vulnerabilidad ante los llamados “virus mentales”, la dificultad para controlar los deseos y la necesidad de entrenar la voluntad. Su último ensayo, La vacuna contra las adicciones. Inmunología mental para una especie vulnerable, sirve como punto de partida para hablar de libertad, hábitos, esfuerzo e inteligencia ejecutiva. También hay espacio para asuntos más inesperados, como el mejor tomate del mundo o los beneficios del baile.

Otra conversación que mira directamente al presente es la dedicada a la inteligencia artificial y los jóvenes. En “Amor en tiempos de WiFi”, Enrique J. Benítez analizaba cómo niños y adolescentes utilizan ya la IA generativa para estudiar, buscar información, resolver dudas o crear contenidos. El episodio ponía sobre la mesa algunos riesgos: desinformación, pérdida de pensamiento crítico, exposición de datos personales y confianza excesiva en respuestas que pueden no ser correctas.

Y si hablamos de tecnología y relaciones humanas, el podcast “Somos Estupendas” planteaba sobre esta misma cuestión una pregunta tan actual como delicada: “¿Puede la IA reemplazar la terapia?”. El episodio partía de una situación que empieza a ser habitual: recurrir a ChatGPT para contar algo que nos preocupa, pedir consejo sobre una relación o intentar comprender mejor cómo nos sentimos.

Y de la tecnología pasamos a algo mucho más antiguo: el dolor, ya que en el espacio titulado “Sapiens”, Javier Moscoso, profesor de Investigación de Historia y Filosofía de la Ciencia del CSIC, proponía recorrer la historia cultural del dolor. La conversación nos recordaba que el dolor no es únicamente una experiencia biológica: también está condicionado por el lenguaje, los gestos, la cultura y la sociedad en la que vivimos.

Seguimos ahora con el programa “Julia en la Onda”, que en su sección “La hora random” se preguntaba qué saben los hombres de la menopausia. José Luis Gallego, Miguel Ángel Cajigal y Antonio Martínez Ron conversaban sobre un polémico informe realizado con hombres y abordaban también cuestiones como el aumento de los residuos de ropa usada o los robos de obras de arte en los museos, con la participación de la investigadora Sonia de Pascua.

También en “Julia en la Onda”, “El orden mundial” ponía el foco en las guerras híbridas. Eduardo Saldaña explicaba en qué consisten y analizaba el papel de Marruecos en Ceuta, intentando acercar la geopolítica a quienes no siempre tenemos tiempo para seguir sus complejidades.

Otra parada en esta semana radiofónica nos lleva a “Mente abierta”, de RNE y Radio 5. El programa dedicaba su tiempo al estrés, una respuesta psicofisiológica que puede manifestarse física, emocional y conductualmente. Begoña García Larrauri, autora de Jaque al estrés, y Eduardo Torres, psicólogo de guardia, aportaban claves para comprenderlo, mientras Ana Asensio abordaba cuatro ideas relacionadas con el bienestar.

Y volviendo al tema de la inteligencia artificial, esta vez en “Las tardes de RNE”. El programa abordaba la sentencia contra Meta relacionada con la protección de los jóvenes frente a los algoritmos, con Esther Paniagua.

Cerramos esta entrega de nuestro Radiozaping con el espacio “Tras la tormenta”, que tocaba un asunto que puede resultar mucho más cercano de lo que pensamos: tener un mal jefe. Angustia los domingos, noches sin dormir o ese nudo en el estómago cuando llega un mensaje son algunas de las situaciones que planteaba el episodio, con la psiquiatra Anabel González, que ofrecía pautas ante perfiles autoritarios, manipuladores o incompetentes.

Así terminamos este Radiozaping, entre conversaciones sobre tecnología, pensamiento, salud y esas pequeñas dificultades que forman parte de nuestra vida cotidiana. Voces diferentes, temas muy distintos, pero una misma invitación: detenernos un momento, escuchar y pensar. 

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